Pileta de agua turquesa abierta en la costra blanca de las Salinas Grandes

Puna · Jujuy

La Puna de Jujuy: qué es, dónde queda y qué ver

Arriba de los 3.500 metros se terminan los árboles, se termina la sombra y casi se termina la gente. Queda una meseta enorme con salares, lagunas de flamencos y pueblos de adobe donde todavía pasan cosas que no se parecen a nada.

Escrito por el equipo de Wamani · Lectura de 9 minutos

La respuesta corta

La Puna es la parte de Jujuy que menos se visita y la que más impresiona a los que se animan. No es un paisaje bonito: es un paisaje grande. Se ve a cuarenta kilómetros de distancia, el aire no tiene humedad que lo enturbie y el silencio es de los que zumban en los oídos.

También es la parte más exigente. Acá la altura no es un detalle del folleto, es la condición principal del viaje, y de eso hablamos sin vueltas más abajo.

Qué es la Puna y dónde empieza

La Puna es una meseta de altura que ocupa todo el oeste y el norte de Jujuy, arriba de los 3.500 metros, y que sigue para Bolivia y Chile. De los cuatro pedazos de la provincia —Valles, Quebrada, Yungas y Puna— es el más grande en kilómetros y el que menos habitantes tiene.

Para el que llega de visita hay dos puertas de entrada. Una es Purmamarca, subiendo por la Cuesta de Lipán hacia las Salinas. La otra es por la Quebrada hasta Tres Cruces y Abra Pampa, siguiendo la Ruta Nacional 9 hacia el norte.

Arriba no hay un árbol. Y cuando se te hace costumbre, volver a ver uno impresiona más que el salar.

La Cuesta de Lipán

Desde Purmamarca, la Ruta Nacional 52 trepa en zigzag por la Cuesta de Lipán: unos 17 kilómetros de curvas cerradas que terminan en el Abra de Potrerillos, a 4.170 metros. Está asfaltada de punta a punta y es, por lejos, uno de los caminos más espectaculares del país.

Dos cosas que conviene saber. La primera: se sube casi dos mil metros en menos de media hora, y ese salto es el que le pega a mucha gente. La segunda: es un camino de montaña con precipicio al costado, no una ruta de llanura, y en agosto de 2026 hubo un accidente fatal ahí. No es para apurar ni para manejar distraído.

Salinas Grandes

Del abra el camino baja y aparece, de golpe, una llanura blanca que no termina. Las Salinas Grandes son un salar de unos 212 km² a 3.450 metros, compartido entre Jujuy y Salta. Lo que uno pisa es una costra de sal de varios metros de espesor, quebrada en polígonos.

Persona sacando fotos sobre la superficie espejada de las Salinas Grandes
Cuando queda una capa de agua arriba de la sal, el salar se convierte en espejo. Pasa sobre todo después de las lluvias de verano.

Adentro del salar están los Ojos del Salar —las piletas de salmuera turquesa abiertas para la extracción— y los piletones donde el agua se evapora. El salar no es un parque: es un lugar de trabajo, explotado por las comunidades de la zona, que son las que organizan los recorridos y cobran la entrada. Ir con guía de la comunidad no es un gesto simpático, es cómo funciona.

Visitantes junto a los piletones de sal en Salinas Grandes, Jujuy
Los piletones. El blanco rebota el sol de una manera que no se entiende hasta estar parado ahí: los anteojos de sol no son opcionales.

La hora cambia todo. Al mediodía el blanco encandila y la foto sale plana; al atardecer el salar se pone rosa y naranja y el frío empieza a bajar de golpe. Es el momento por el que vale la pena quedarse.

Susques y el camino a Chile

Siguiendo la 52 hacia el oeste está Susques, el último pueblo antes del Paso de Jama, que cruza a Chile. Tiene una iglesia de adobe con techo de paja y madera de cardón, de las más antiguas de la provincia, y es parada obligada de los camiones que hacen el paso.

Más allá quedan el Salar de Olaroz y el Salar de Cauchari, dos salares enormes sobre el camino al paso, y hacia el este la Laguna de Guayatayoc, que junto a Salinas Grandes forma una misma cuenca cerrada. Es la zona más seca y más despoblada de la provincia: se manejan cien kilómetros sin cruzar un pueblo.

Hacia el norte: Tres Cruces, Abra Pampa y Cochinoca

La otra Puna, la del norte, se entra por la Quebrada. Después de Humahuaca la ruta sigue subiendo y aparecen:

La llanura de la Puna vista desde el médano del cerro Huancar, en Abra Pampa
La Puna desde el médano del cerro Huancar, al lado de Abra Pampa: un cerro de arena en el que la gente baja haciendo sandboard. El pueblo es la manchita de la izquierda. Foto: Quipildorclau (CC BY-SA 4.0).

Casabindo y el Toreo de la Vincha

Casabindo es un pueblo de poquísimos habitantes a unos 3.400 metros, con una iglesia enorme y desproporcionada que le dicen "la Catedral de la Puna". Trescientos sesenta y cuatro días al año no pasa nada.

El día que pasa es el 15 de agosto, para la fiesta de la Virgen de la Asunción, cuando se hace el Toreo de la Vincha: la única corrida de toros que sobrevive en la Argentina, y la única que se puede ver sin incomodarse, porque al toro no se lo mata ni se lo lastima. Lo que hacen los toreros es intentar sacarle una vincha con monedas de plata que lleva atada entre los cuernos, para ofrendársela a la Virgen.

Viene de una historia de sublevación contra los españoles y se sigue haciendo desde entonces. Llegan sikuris de todos los pueblos de alrededor y el pueblo pasa de unas pocas decenas de habitantes a miles en un solo día. Si tu viaje cae cerca de esa fecha, cambiá el itinerario: no hay nada parecido en el país.

La iglesia de Casabindo el día de la fiesta de la Virgen de la Asunción
La iglesia de Casabindo, con sus dos torres, el 15 de agosto. El resto del año el pueblo está vacío y el silencio es total. Foto: Glfajim (CC BY-SA 3.0).

La Laguna de los Pozuelos

A unos 3.600 metros, entre Abra Pampa y Rinconada, está el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos, un espejo de agua poco profundo protegido desde comienzos de los años ochenta y reconocido como sitio Ramsar y reserva de biosfera.

Lo que va a ver uno son los flamencos: las tres especies que hay en el país conviven acá —el flamenco austral, la parina grande y la parina chica—, y en los años buenos se juntan decenas de miles de ejemplares. Es uno de esos lugares donde el binocular cambia por completo el día.

Dicho honestamente: la laguna sube y baja mucho según las lluvias, y hay temporadas en que el agua se retira y los flamencos se corren lejos de la costa. Es naturaleza, no un acuario; preguntá cómo viene antes de hacerte tres horas de camino.

La Laguna de los Pozuelos, un espejo de agua plano en medio de la Puna jujeña
Pozuelos. El agua es tan baja y la llanura tan plana que cuesta encontrar el horizonte; la figura del medio es una persona parada. Foto: Manfred Fuks (CC BY-SA 4.0).

El extremo norte: La Quiaca, Yavi y Santa Catalina

Donde se termina el mapa están los pueblos más al norte del país:

La iglesia de Yavi

Desde afuera es una capilla de adobe sin ninguna gracia particular. Adentro tiene retablos de madera tallada cubiertos con láminas de oro, al estilo del barroco del Alto Perú, y un detalle que no tiene ninguna otra iglesia del país: en lugar de vidrios, las ventanas son láminas de piedra ónix translúcida de cuatro o cinco centímetros de espesor.

La piedra deja pasar la luz filtrada y tiñe todo el interior de un color ámbar que no se parece a nada. Es Monumento Histórico Nacional desde 1941 y está en un pueblo de un par de cientos de habitantes al que casi nadie llega.

Iglesia de San Francisco de Yavi, de adobe blanqueado, con su campanario
La iglesia de Yavi, por afuera. Toda la gracia está adentro: los retablos con pan de oro y la luz ámbar que entra por las ventanas de piedra. Foto: Carlos Ravazzani (CC BY-SA 3.0).

La altura: lo que hay que saber de verdad

Esta es la parte importante de la nota, y la que más gente ignora hasta que es tarde.

Cómo no arruinarte el viaje

Si aparece dolor de cabeza fuerte, vómitos o falta de aire estando quieto, la respuesta no es aguantar: es bajar. Nuestros guías tienen formación en primeros auxilios en zonas agrestes (WFR) y llevan oxígeno, pero lo que de verdad resuelve el apunamiento es perder altura.

¿Cuántos días necesito?

Lo que entra según el tiempo que tengas

1 día · Lipán y Salinas Grandes al atardecer10 hs
2 días · sumando Susques o Tres Crucescon noche arriba
3 a 4 días · la Puna del norte: Pozuelos, Yavi, La Quiacalo recomendado

Nuestra recomendación: si tenés un solo día, que sea el de las Salinas al atardecer. Si tenés tres o más y te gusta lo remoto, la Puna del norte es el viaje más distinto que podés hacer en la Argentina.

¿Cuándo conviene ir?

La Puna a lo largo del año

Dato que sorprende a todos: en la Puna, la diferencia de temperatura entre el sol y la sombra, o entre el mediodía y la noche, puede ser de más de veinticinco grados el mismo día.

Qué llevar

Una última cosa, sobre el vacío

Mucha gente vuelve de la Puna diciendo que "no hay nada". Y es cierto, si uno mide en atracciones por kilómetro.

Pero ese vacío es exactamente el punto. No hay muchos lugares en el mundo donde uno pueda pararse y no ver, en los 360 grados, un solo signo de que exista otra persona. La Quebrada te deslumbra, las Yungas te envuelven; la Puna te deja callado un rato largo. De todo lo que tiene Jujuy, es lo que más le cuesta a la gente contar cuando vuelve.

¿Querés subir a la Puna con nosotros?

Subimos con guías con formación en primeros auxilios en zonas agrestes, oxígeno a bordo y grupos chicos, y los recorridos en el salar los hacemos con las comunidades del lugar. Contanos qué días tenés y desde dónde salís, y lo armamos.

También te puede servir: la Quebrada de Humahuaca pueblo por pueblo, que es el camino por el que se sube, y los Valles de Jujuy, que es donde conviene dormir la primera noche antes de ganar altura.