Selva de montaña en las Yungas de Jujuy

Yungas · Jujuy

Las Yungas de Jujuy: la selva que nadie espera encontrar

Casi todo el mundo llega a Jujuy buscando los cerros de colores. Pocos saben que a unas horas de ahí empieza una selva con niebla, lianas y más de 300 especies de aves.

Escrito por el equipo de Wamani · Lectura de 6 minutos

Hay un momento del viaje que a los pasajeros les cambia la cara. Veníamos de la Quebrada, donde el paisaje es piedra, cactus y cerros pelados de siete colores. El auto sube, cruza un filo, y de golpe todo se pone verde. Aparece la niebla. Empiezan los helechos. El aire cambia de temperatura y de olor.

Eso son las Yungas. Y es probablemente el contraste más fuerte que ofrece el norte argentino: en una misma provincia, y en pocas horas de camino, se pasa del desierto de altura a la selva subtropical.

Qué son las Yungas, en criollo

Las Yungas son una selva de montaña. No es la selva plana y calurosa que uno se imagina: es una selva que trepa por las laderas de los cerros, donde la nube se queda enganchada entre los árboles y lo moja todo. Por eso también se la llama nuboselva o selva nublada.

Esa nube que se engancha es todo el asunto. La humedad que traen los vientos del este choca contra la primera pared de montañas y ahí descarga. El resultado es una franja angosta y larguísima de vegetación densa, pegada al faldeo, con los cerros secos justo del otro lado.

Niebla entre los árboles de la nuboselva jujeña
La nube enganchada entre los árboles. Esto pasa a menos de cien kilómetros de los cerros pelados de la Quebrada.

La selva cambia según la altura

Una cosa que sorprende al caminarla: las Yungas no son iguales en todos lados. Cambian según a qué altura estés, y el cambio se nota a simple vista en el mismo día.

Subir por las Yungas es cruzar cuatro paisajes distintos en una sola jornada de camino.

El Parque Nacional Calilegua

Si hay un lugar donde las Yungas se ven en su mejor versión protegida, es Calilegua. Está en el este de Jujuy, en el departamento Ledesma, y es uno de los parques nacionales más grandes de selva de montaña de la Argentina: 76.306 hectáreas protegidas desde 1979.

Portal de entrada al Parque Nacional Calilegua, en Jujuy
El portal de entrada al parque. El yaguareté del cartel no es decoración: Calilegua es uno de los últimos lugares del país donde todavía queda alguno.

Lo que hace especial a Calilegua no es un mirador ni una foto puntual: es la densidad de vida. Más de 300 especies de aves registradas, y mamíferos que ya casi no quedan en ningún otro lado del país. Tapires, corzuelas, osos meleros, tarucas. Y el yaguareté: Calilegua es refugio de una de las poblaciones más amenazadas del país, aunque verlo sea extremadamente excepcional.

Conviene bajar la ansiedad con esto último. Nadie va a Calilegua a ver un yaguareté. Se va por los tucanes cruzando entre los árboles, por el ruido de la selva a las seis de la mañana, por el olor a tierra mojada. Lo demás es lotería, y la gracia está en saber que ese bicho anda por ahí aunque no se deje ver.

La sensación real de caminarlo

Los senderos van desde caminatas cortas de una hora hasta recorridos de todo el día. La subida es constante y el calor con humedad cansa más de lo que uno calcula mirando el mapa. No hace falta ser deportista, pero sí ir preparado.

San Francisco, el pueblo entre la niebla

San Francisco está del otro lado, en el departamento de Valle Grande, sobre el camino que une la Quebrada con las Yungas. Es un pueblo chico, de casas bajas, rodeado de cerros verdes y con la niebla entrando por las calles a media tarde.

Lo interesante de San Francisco no es lo que tiene para "visitar", sino lo que se siente al llegar: venís de tres horas de camino de montaña y de golpe estás en un lugar donde el tiempo va a otra velocidad. Hay aguas termales en la zona, hay ríos, y hay un silencio que en la Quebrada no existe porque allá siempre hay viento.

Camino de montaña entrando a las Yungas jujeñas
El camino hacia las Yungas. Buena parte de la experiencia pasa acá arriba, no al llegar.

¿Cuántos días necesito?

Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es que depende de cuánto quieras ver de verdad y cuánto quieras simplemente decir que estuviste.

Lo que se puede hacer según el tiempo que tengas

1 día · Yungas Express2 días / 1 noche
El clásico · Conociendo las Yungas3 días / 2 noches
El completo · Humahuaca – Yungas5 días

Nuestra recomendación: tres días. En dos se llega, se ve y se vuelve corriendo. El tercer día es el que te deja caminar sin reloj, que es cuando la selva empieza a mostrarse.

Y una advertencia que conviene escuchar: las Yungas no se hacen bien en el mismo día que la Quebrada. Están cerca en el mapa, pero el camino es de montaña, con curvas y ripio en tramos. Meter las dos cosas en una jornada significa pasar el día entero arriba del auto y ver todo por la ventanilla.

¿Cuándo conviene ir?

Las Yungas mes a mes

Si tu viaje cae en verano, no lo descartes: la selva en lluvia es impresionante. Pero armá el itinerario con margen y con alguien que conozca el estado de los caminos ese día.

Qué llevar

Una última cosa, sobre el contraste

Mucha gente arma el viaje a Jujuy pensando sólo en la Quebrada: Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, las Salinas. Son lugares extraordinarios y hay que verlos.

Pero si volvés sin haber cruzado a las Yungas, te perdiste la mitad de lo que hace rara a esta provincia. Jujuy no es impresionante sólo por sus cerros de colores: es impresionante porque tiene cerros de colores y selva a tres horas de distancia, y eso no pasa en casi ningún otro lugar del mundo.

¿Querés conocer las Yungas con nosotros?

Somos una agencia de Jujuy con guías locales y grupos reducidos. Conocemos el estado de los caminos, sabemos a qué hora sale la niebla y dónde se para a comer bien. Contanos qué días tenés y armamos el recorrido.

También te puede servir: la travesía de 5 días que une Humahuaca con las Yungas, que es la forma de ver el contraste completo en un solo viaje.