Escrito por el equipo de Wamani · Lectura de 6 minutos
Hay un momento del viaje que a los pasajeros les cambia la cara. Veníamos de la Quebrada, donde el paisaje es piedra, cactus y cerros pelados de siete colores. El auto sube, cruza un filo, y de golpe todo se pone verde. Aparece la niebla. Empiezan los helechos. El aire cambia de temperatura y de olor.
Eso son las Yungas. Y es probablemente el contraste más fuerte que ofrece el norte argentino: en una misma provincia, y en pocas horas de camino, se pasa del desierto de altura a la selva subtropical.
Qué son las Yungas, en criollo
Las Yungas son una selva de montaña. No es la selva plana y calurosa que uno se imagina: es una selva que trepa por las laderas de los cerros, donde la nube se queda enganchada entre los árboles y lo moja todo. Por eso también se la llama nuboselva o selva nublada.
Esa nube que se engancha es todo el asunto. La humedad que traen los vientos del este choca contra la primera pared de montañas y ahí descarga. El resultado es una franja angosta y larguísima de vegetación densa, pegada al faldeo, con los cerros secos justo del otro lado.
La selva cambia según la altura
Una cosa que sorprende al caminarla: las Yungas no son iguales en todos lados. Cambian según a qué altura estés, y el cambio se nota a simple vista en el mismo día.
- Abajo, la selva pedemontana. La más calurosa y la más golpeada, porque es donde se pudo desmontar para plantar caña y cítricos. Árboles altos, mucha sombra.
- En el medio, la selva montana. Es la postal: laureles, nogales criollos, lianas, helechos gigantes y niebla casi todos los días.
- Más arriba, el bosque montano. Alisos y pinos del cerro, árboles más bajos y retorcidos, todo tapado de musgo.
- Y al final, el pastizal de neblina. Se terminan los árboles y quedan pastizales abiertos, con vista a todo lo que subiste.
Subir por las Yungas es cruzar cuatro paisajes distintos en una sola jornada de camino.
El Parque Nacional Calilegua
Si hay un lugar donde las Yungas se ven en su mejor versión protegida, es Calilegua. Está en el este de Jujuy, en el departamento Ledesma, y es uno de los parques nacionales más grandes de selva de montaña de la Argentina: 76.306 hectáreas protegidas desde 1979.
Lo que hace especial a Calilegua no es un mirador ni una foto puntual: es la densidad de vida. Más de 300 especies de aves registradas, y mamíferos que ya casi no quedan en ningún otro lado del país. Tapires, corzuelas, osos meleros, tarucas. Y el yaguareté: Calilegua es refugio de una de las poblaciones más amenazadas del país, aunque verlo sea extremadamente excepcional.
Conviene bajar la ansiedad con esto último. Nadie va a Calilegua a ver un yaguareté. Se va por los tucanes cruzando entre los árboles, por el ruido de la selva a las seis de la mañana, por el olor a tierra mojada. Lo demás es lotería, y la gracia está en saber que ese bicho anda por ahí aunque no se deje ver.
La sensación real de caminarlo
Los senderos van desde caminatas cortas de una hora hasta recorridos de todo el día. La subida es constante y el calor con humedad cansa más de lo que uno calcula mirando el mapa. No hace falta ser deportista, pero sí ir preparado.
San Francisco, el pueblo entre la niebla
San Francisco está del otro lado, en el departamento de Valle Grande, sobre el camino que une la Quebrada con las Yungas. Es un pueblo chico, de casas bajas, rodeado de cerros verdes y con la niebla entrando por las calles a media tarde.
Lo interesante de San Francisco no es lo que tiene para "visitar", sino lo que se siente al llegar: venís de tres horas de camino de montaña y de golpe estás en un lugar donde el tiempo va a otra velocidad. Hay aguas termales en la zona, hay ríos, y hay un silencio que en la Quebrada no existe porque allá siempre hay viento.
¿Cuántos días necesito?
Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es que depende de cuánto quieras ver de verdad y cuánto quieras simplemente decir que estuviste.
Lo que se puede hacer según el tiempo que tengas
| 1 día · Yungas Express | 2 días / 1 noche |
| El clásico · Conociendo las Yungas | 3 días / 2 noches |
| El completo · Humahuaca – Yungas | 5 días |
Nuestra recomendación: tres días. En dos se llega, se ve y se vuelve corriendo. El tercer día es el que te deja caminar sin reloj, que es cuando la selva empieza a mostrarse.
Y una advertencia que conviene escuchar: las Yungas no se hacen bien en el mismo día que la Quebrada. Están cerca en el mapa, pero el camino es de montaña, con curvas y ripio en tramos. Meter las dos cosas en una jornada significa pasar el día entero arriba del auto y ver todo por la ventanilla.
¿Cuándo conviene ir?
Las Yungas mes a mes
- Abril a octubre (temporada seca). Es la mejor época. Caminos en buen estado, menos mosquitos, días agradables y noches frescas. La niebla sigue estando, que es lo que uno viene a ver.
- Noviembre a marzo (temporada de lluvias). La selva está en su punto más exuberante y verde, pero llueve fuerte y los caminos pueden cortarse. Es la época de más riesgo para un itinerario apretado.
Si tu viaje cae en verano, no lo descartes: la selva en lluvia es impresionante. Pero armá el itinerario con margen y con alguien que conozca el estado de los caminos ese día.
Qué llevar
- Calzado cerrado con buena suela. El barro y las raíces mojadas son lo que más hace resbalar.
- Ropa que seque rápido y una campera impermeable liviana. En las Yungas puede llover sin aviso en cualquier época.
- Repelente. No es opcional, sobre todo de noviembre a marzo.
- Una muda completa de ropa seca guardada aparte, en bolsa.
- Protector solar. Aunque esté nublado. Sobre todo aunque esté nublado.
- Binoculares, si tenés. Para las aves cambian por completo la experiencia.
Una última cosa, sobre el contraste
Mucha gente arma el viaje a Jujuy pensando sólo en la Quebrada: Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, las Salinas. Son lugares extraordinarios y hay que verlos.
Pero si volvés sin haber cruzado a las Yungas, te perdiste la mitad de lo que hace rara a esta provincia. Jujuy no es impresionante sólo por sus cerros de colores: es impresionante porque tiene cerros de colores y selva a tres horas de distancia, y eso no pasa en casi ningún otro lugar del mundo.
¿Querés conocer las Yungas con nosotros?
Somos una agencia de Jujuy con guías locales y grupos reducidos. Conocemos el estado de los caminos, sabemos a qué hora sale la niebla y dónde se para a comer bien. Contanos qué días tenés y armamos el recorrido.
También te puede servir: la travesía de 5 días que une Humahuaca con las Yungas, que es la forma de ver el contraste completo en un solo viaje.