Escrito por el equipo de Wamani · Lectura de 8 minutos
La respuesta corta
- Qué son. La franja templada del medio de la provincia, entre los 1.200 y los 2.400 metros: el único lugar de Jujuy con agua a la vista todo el año. Más arriba empieza la Quebrada; más al este, las Yungas.
- Dónde quedan. Alrededor de San Salvador de Jujuy, donde están el aeropuerto y la terminal. Es la zona que todos pisan y casi nadie visita.
- Qué ver. Las Lagunas de Yala, las Termas de Reyes, el Mirador de León, el Angosto de Jaire y la Cascada Santuyoc.
- Cuándo ir. De abril a junio es la mejor época: queda el verde del verano y ya no llueve.
- Cuántos días. Uno o dos, y mejor al principio del viaje que al final.
Hay una zona de Jujuy que todos los que vienen pisan y casi nadie visita: el valle. Es donde está el aeropuerto, donde está la terminal, donde duerme la primera noche buena parte de los pasajeros. Y es, para la mayoría, un trámite entre el avión y la Quebrada.
Nos parece un error, y no por patriotismo local. El valle es el único lugar de la provincia donde hay agua a la vista todo el año: lagunas, ríos, cascadas y termas. Después de tres días de piedra y altura, eso no es un detalle menor.
Qué son los Valles de Jujuy
Jujuy se suele contar en cuatro pedazos: la Puna arriba de los 3.500 metros, la Quebrada de Humahuaca como corredor seco, las Yungas como selva de montaña al este, y los Valles como la zona templada del medio, entre los 1.200 y los 2.400 metros.
Los Valles son la bisagra. Están lo bastante abajo como para tener árboles, verde y noches tibias, y lo bastante arriba como para que el calor nunca sea pesado. De acá para arriba el paisaje se seca y empieza la Quebrada; de acá para el este se cierra la selva y empiezan las Yungas.
En el valle todavía llueve, y eso cambia todo: es la única parte de Jujuy donde el verde no es la excepción.
San Salvador de Jujuy
La capital tiene unos 1.200 metros de altura, está metida entre dos ríos —el Grande y el Xibi Xibi— y se recorre a pie en una mañana. No es una ciudad turística y no hay que pedirle que lo sea; lo que tiene es historia concentrada en cuatro cuadras.
- La Catedral. Guarda un púlpito de madera tallada y dorada del siglo XVIII, hecho por manos indígenas de la región. Es de las piezas de arte colonial más valiosas del país y está ahí nomás, a la vuelta de la plaza.
- La Casa de Gobierno. En el Salón de la Bandera se conserva la bandera que Belgrano le entregó a la ciudad. Jujuy es la única provincia con dos banderas oficiales por ese motivo.
- El Cabildo, sobre la plaza Belgrano, y la Iglesia San Francisco, a una cuadra.
- El Éxodo Jujeño. En 1812 la ciudad entera se fue, quemando atrás lo que no podía llevarse, para no dejarle nada al ejército realista. Cada 23 de agosto se sigue conmemorando, y entender eso explica buena parte del carácter jujeño.
Una recomendación práctica: si llegás en avión, dormir la primera noche acá y no arriba es lo más inteligente que podés hacer. Sobre eso volvemos al final.
Yala y las lagunas
A menos de media hora de la capital, el camino empieza a trepar entre árboles y aparece Yala. Arriba del pueblo está el Parque Provincial Potrero de Yala, creado en 1952 y hoy zona núcleo de la Reserva de Biosfera de las Yungas, declarada por la Unesco en 2002.
Adentro del parque están las Lagunas de Yala, a unos 2.300 metros: la Comedero, la Rodeo y la Desaguadero. Son espejos de agua quietos, rodeados de alisos y pinos del cerro, con niebla que entra y se va varias veces en la misma mañana. Hay patos, garzas y, si tenés suerte y silencio, taruca en las laderas de arriba.
En la misma zona está la Cascada La Horqueta, de unos 40 metros de caída, a la que se llega caminando por un sendero entre vegetación. Es de las caminatas más agradecidas de la provincia: poca exigencia, mucho premio.
Las Termas de Reyes
Desde la capital sale la Ruta Provincial 4, que remonta el río Reyes por una quebrada verde de unos veinte kilómetros hasta las Termas de Reyes. El camino en sí ya vale: va pegado al río, con paredones de cerro a los dos lados.
El agua brota de la montaña a unos 52 °C y llega a las piletas más templada, entre 35 y 40 grados. Es sulfatada y bicarbonatada, de las que dejan la piel distinta al otro día. Hay un complejo con piletas y el viejo hotel sobre la ladera.
Nuestra opinión, sin vueltas: las termas se disfrutan diez veces más en invierno. Meterse en agua caliente con quince grados afuera y vapor subiendo entre los cerros es otra cosa. En enero, con treinta grados, es apenas una pileta tibia.
Lozano, el Mirador de León y el Angosto de Jaire
Siguiendo la Ruta Nacional 9 hacia el norte aparecen Lozano y León, dos pueblitos chicos de la subida, y el Mirador de León, que es donde el valle se ve entero de una sola mirada.
Desde Lozano sale la Ruta Provincial 29, que corre en paralelo a la 9 y lleva al Angosto de Jaire: un cañón angosto labrado por el agua, con paredes altísimas tapizadas de musgo y helechos, y rayos de luz que entran por arriba a determinada hora del día. Es uno de esos lugares que las fotos no terminan de explicar.
Esa misma ruta sigue hacia Tiraxi y Tesorero, ya en camino de ripio, con vados donde hay que cruzar el arroyo por el lecho. Es hermoso y es frágil: con lluvias fuertes el camino se corta, y pasa seguido entre diciembre y marzo. No es un dato para asustar, es un dato para armar el itinerario con margen.
La Cascada Santuyoc
En la misma zona, con una caminata de unos 45 minutos de ida, está la Cascada Santuyoc: un salto de agua entre paredones de roca, con poza abajo. La combinación del angosto a la mañana y la cascada después del mediodía es, para nosotros, el mejor día completo que se puede armar en el valle sin salir a la ruta larga.
El valle de abajo: El Carmen, Perico y alrededores
Al sur de la capital el valle se abre y se pone agrícola. Es la parte que menos se visita y la que más gente tiene:
- Perico. Donde está el aeropuerto Gobernador Horacio Guzmán, la puerta de entrada de casi todos los que llegan volando.
- El Carmen y el Dique Las Maderas, el espejo de agua más grande de la provincia: vela, pesca y los fines de semana jujeños de verano.
- El Dique La Ciénaga, más chico y más tranquilo, camino a la Quebrada.
- Monterrico y San Antonio, pueblos del cinturón tabacalero y hortícola. El tabaco es el cultivo que define el paisaje de toda esta zona.
- Palpalá, la ciudad del acero, donde funcionaron los Altos Hornos Zapla.
- Ocloyas, por el camino de montaña que sale de la capital hacia el este y que es, literalmente, el principio de las Yungas.
Nada de esto es "imperdible" en el sentido de la postal, y no te vamos a decir que lo es. Pero explica cómo vive la gente de Jujuy, que es la mitad de lo que uno viene a ver cuando viaja en serio.
¿Cuántos días necesito?
Respuesta honesta: el valle no pide un viaje propio, pide que no lo saltees. Con uno o dos días bien usados queda cubierto, y esos días además te sirven para otra cosa.
Lo que entra según el tiempo que tengas
| Medio día · la capital a pie | mañana |
| 1 día · Lagunas de Yala + Termas de Reyes | 7-8 hs |
| 1 día · Angosto de Jaire + Cascada Santuyoc | 8 hs |
| 2 días · el valle completo | lo recomendado |
Nuestra recomendación: meter un día de valle al principio del viaje, no al final. Al final siempre se come el cansancio y el apuro por el vuelo.
¿Cuándo conviene ir?
El valle a lo largo del año
- Diciembre a marzo (verano, lluvias). El valle está en su punto más verde y las cascadas bajan con fuerza. También es cuando llueve de verdad y los caminos de ripio pueden cortarse. Hermoso, pero con plan B.
- Abril a junio (otoño). Para nosotros, la mejor época: todavía queda el verde del verano, ya no llueve y los días son templados.
- Junio a agosto (invierno). Seco y estable, con mañanas frías y mediodías amables. Es la temporada de las termas.
- Septiembre a noviembre (primavera). Días largos, poca gente y el valle empezando a reverdecer. Puede haber viento y polvo antes de las primeras lluvias.
Qué llevar
- Calzado cerrado con buena suela. En el angosto y en el sendero de la cascada se camina sobre piedra mojada.
- Traje de baño y toalla si el día incluye termas. Se olvidan más de lo que parece.
- Abrigo liviano. A 2.300 metros, en las lagunas, la temperatura no es la de la ciudad aunque estén a media hora.
- Protector solar y gorra. Vale para toda la provincia, todo el año.
- Repelente de diciembre a marzo.
- Agua. Más de la que pensás.
Una última cosa, la más útil de toda la nota
Si llegás en avión y arrancás el viaje subiendo directo a Purmamarca, Tilcara o las Salinas, pasás de unos 900 metros a más de 3.000 en pocas horas. Eso es apunamiento casi asegurado para una parte de la gente: dolor de cabeza, falta de aire y el primer día del viaje arruinado.
El valle, a 1.200 metros, es el escalón que falta. Dormir la primera noche en San Salvador y usar ese día para las lagunas o las termas no es perder un día: es ganar el resto del viaje. Es lo que le recomendamos a todos los pasajeros que nos preguntan, incluso cuando el programa que arman después no lo hacen con nosotros.
¿Querés conocer el valle con nosotros?
Las dos salidas del valle arrancan desde San Salvador de Jujuy, con guía propio y grupos chicos. Si estás llegando a Jujuy y todavía no sabés cómo acomodar los días, contanos qué fechas tenés y lo charlamos.
También te puede servir: la Quebrada de Humahuaca pueblo por pueblo, que es lo que sigue subiendo desde acá, y las Yungas de Jujuy, que es lo que empieza cruzando para el otro lado.